EL IMPOSIBLE MAPA DE LOS SUICIDIOS EN ESPAÑA

Un estudio sobre los puntos negros de las muertes autoinfligidas recuerda la complejidad del fenómeno.

Fuente: El País

Las mujeres se suicidan un 37,5% más en marzo que en noviembre. Los hombres, sin embargo, toman la decisión en verano. Se suicidan un 29% más en julio que en noviembre. En Vizcaya se suicidan 2,5 hombres por cada mujer, pero en Ciudad Real son seis hombres los que ponen fin a su vida por cada mujer. Y en Málaga se suicidan 150 personas por cada millón de habitantes, el triple que en Madrid.

Los datos salen de un nuevo estudio, firmado por las investigadoras Maite Santurtún, Ana Santurtún y María Teresa Zarrabeitia, de la Universidad de Cantabria. Han analizado las 42.905 muertes por suicidio registradas en las 50 provincias españolas entre 2000 y 2012, llegando a unas conclusiones muy llamativas. Pero, ¿son ciertas?

“Las mujeres en España se suicidan un 37,5% más en marzo que en noviembre”, según un nuevo estudio

El trabajo, recién publicado en laRevista de Psiquiatría y Salud Mental, refleja la dificultad de estudiar el suicidio en España. ¿Los malagueños se suicidan el triple que los madrileños? No. Históricamente, los mapas de suicidios han mostrado puntos negros en Asturias, Galicia y Málaga, mientras que la Comunidad de Madrid aparecía como un oasis con una baja tasa de suicidios. La realidad es que el Instituto Nacional de Estadística no tuvo acceso a los datos del Instituto Anatómico Forense de Madrid hasta 2013, como reconocen las propias autoras del nuevo estudio.

“Ignoramos la envergadura del problema en España”, sostiene el psicólogo clínico Javier Jiménez, presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS). Oficialmente, en España se registraron 3.602 muertes por suicidio en 2015, último año con datos del INE. Se quitaron la vida 2.680 hombres y 922 mujeres. Es, con mucha diferencia, la principal causa de muerte no natural.

El experto subraya el ejemplo madrileño. Entre 2012 y 2013, el número de suicidios aumentó un 250% en la Comunidad de Madrid, por el cambio en la metodología del registro. “Cogiendo bien los datos de los Institutos de Medicina Legal en toda España, quizá se registrarían 1.000 suicidios más cada año”, hipotetiza.

En España, en caso de defunciones en circunstancias violentas o accidentales, el médico debe comunicar el fallecimiento al juzgado de guardia. Una autopsia realizada en los Institutos de Medicina Legal determinará la causa de la muerte. Pero, frecuentemente, el personal del juzgado comunica al Registro Civil el presunto motivo de la defunción sin esperar a los resultados definitivos de la autopsia, que se demoran si hay que analizar muestras. Ese dato prematuro es el que puede llegar al Instituto Nacional de Estadística (INE).

Entre 2012 y 2013, el número de suicidios aumentó un 250% en la Comunidad de Madrid, por un cambio en la metodología del registro

El número de muertes por suicidio que figura en el INE no coincide con el de los Institutos de Medicina Legal. La diferencia es clamorosa. Un estudio en 16 provincias de España realizado por el Instituto de Medicina Legal de Sevilla encontró 563 suicidios sin registrar, solamente en 2007.

El equipo de la epidemióloga Mercè Gotsens ha contrastado con fuentes forenses el número de suicidios entre 2004 y 2006 en Barcelona que consta en el Registro de Mortalidad del INE. Los archivos del Instituto de Medicina Legal de Cataluña revelan la falta de validez de los datos del INE. “Solo el 40% de las defunciones que realmente eran suicidios se codificaron como tales en el Registro de Mortalidad”, detalla Gotsens, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona.

El presidente de la AIPIS recuerda que muchos fallecimientos por las llamadas “causas externas” podrían esconder un suicidio. En 2015 hubo 2.783 defunciones por caídas, 2.672 ahogamientos letales, 1.880 fallecimientos en accidentes de tráfico y 679 envenenamientos con psicofármacos y drogas de abuso. Todos ellos fueron casos “accidentales”, según el Instituto Nacional de Estadística. Jiménez lo duda.

“Se calcula que menos del 20% de las personas que se suicidan deja notas de despedida. Y ni siquiera aparecen todas las notas”, explica Jiménez. Su asociación trabaja con un grupo de 25 familias de personas que se quitaron la vida. “La hija de una de las familias se suicidó y dejó nota, pero incluso así quedó registrada como muerte por precipitación accidental. En otra familia, una madre se suicidó con una sobreingesta de medicamentos, pero también consta oficialmente como accidental. Y no son excepciones”, recalca.

Los expertos consultados coinciden en la falta de investigación de fallecimientos dudosos, como los causados por una caída aparentemente accidental. “A menudo, los certificados de defunción no registran los suicidios, por el estigma social o por la creencia de que no se va a cobrar un seguro de vida”, apunta Juan Antonio Córdoba, técnico de epidemiología de la Junta de Andalucía.

Los mapas del suicidio en España muestran máximos en Málaga, Asturias y Galicia. Juan Antonio Córdoba y otros investigadores estudian desde 2002 un conjunto de siete millones de ciudadanos de Andalucía, para intentar detectar las causas de estas desigualdades geográficas. “Nuestros datos preliminares sugieren que se suicidan más los pobres, con un nivel educativo más bajo. La tasa de suicidios entre los analfabetos es aproximadamente el doble que la de los universitarios”, apunta con cautela. Sin embargo, enfatiza, “es muy complicado asociar crisis económica y suicidios”.

Datos preliminares en Andalucía sugieren que la tasa de suicidios entre los analfabetos es el doble que la de los universitarios

El psiquiatra José Alameda es responsable de un estudio que analizó la mortalidad por suicidio en Andalucía entre 1975 y 2012. Sus resultados muestran la complejidad del fenómeno. Al inicio de la crisis económica, en 2008, se detectó un aumento de los suicidios en hombres en edad laboral, pero ese incremento se difuminó en los años siguientes pese al crecimiento del desempleo.

“El suicidio tiene unas diferencias geográficas y culturales brutales”, sentencia Alameda, del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. En Andalucía, en las zonas de mayor altitud se detectan desde hace décadas tasas de suicidio muy superiores a la media española. Las explicaciones que se barajan son variopintas, desde la falta de oxígeno a la pobreza de los pueblos de montaña. La hipótesis más sorprendente es la concentración de litio en el agua potable, que disminuye con la altura. Varios estudios en Japón y Austria sugieren que el litio en el agua estabiliza el ánimo de los enfermos mentales y reduce el número de suicidios.

El nuevo estudio de las investigadoras de la Universidad de Cantabria muestra una tasa media anual de 95 suicidios por cada millón de habitantes en España. Es una cifra baja, comparada con la tasa media mundial de 114 suicidios por cada millón de personas. Para el presidente de AIPIS, no hay motivo para sacar pecho. “A la Comunidad de Madrid se le llenaba la boca diciendo que su tasa de suicidios era de las más bajas del país. Ahora le ocurre a España, pero no sabemos los datos reales”, opina.

Jiménez hace un llamamiento a las autoridades para que asuman la gravedad del problema. La OMS insiste en que los suicidios se pueden prevenir, actuando sobre factores de riesgo como el maltrato, el abuso del alcohol y los problemas de salud mental. Las personas en situación de riesgo suicida se pueden detectar a tiempo de recibir una atención especializada, como se está intentado hacer en Cataluña. “En España no hay programas de prevención en el ámbito nacional. Los que hay son pilotos y muy limitados en personal y recursos”, lamenta Jiménez.

 

AYUDAR A PRESERVAR LA SALUD MENTAL DE LOS CUIDADORES TAMBIÉN AYUDA A LOS PACIENTES QUE ESTÁN A SU CUIDADO

Los pacientes con demencia pueden morir antes si los cuidadores familiares están mentalmente estresados.
Fuente: El Médico Interactivo

Los pacientes con demencia pueden morir antes si sus cuidadores familiares están mentalmente estresados, según revela un nuevo estudio de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos. Entre 2007 y 2016, investigadores de la UC Berkeley rastrearon la mortalidad de 176 pacientes con enfermedades neurodegenerativas que son destructivas para la función cerebral y también evaluaron la salud mental de los miembros de la familia que se encargaron de ellos.

Sus conclusiones, que se detallan en un artículo publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, indican que los pacientes atendidos por los cuidadores con depresión, ansiedad y otros síntomas de enfermedad mental morían antes que aquellos con cuidadores que gozan de buena salud mental. Por ejemplo, en comparación con los pacientes atendidos por parientes con una salud mental bastante buena, los pacientes cuidados por familiares con mala salud mental murieron, en promedio, unos 14 meses antes.

“Nuestro hallazgo de la fuerte relación entre la supervivencia de los pacientes y la salud mental de los cuidadores subraya el profundo vínculo entre la vida y el bienestar de los cuidadores y los pacientes mientras participan en una de las relaciones más difíciles e íntimas de la vida”, afirma Robert Levenson, profesor de Psicología en la UC Berkeley.

Aunque el estudio no proporciona evidencia causal o direccional definitiva de la muerte temprana de pacientes cuyos cuidadores tienen mala salud mental, “destaca la influencia mutua que ambos estados mentales y físicos de las partes tienen entre sí y las participaciones extraordinariamente altas que están implicadas”, dice Levenson.

“Estos hallazgos constituyen un caso convincente de que ayudar a preservar la salud mental de los cuidadores también puede ayudar a los pacientes que están a su cuidado”, plantea el coautor principal del estudio, Brett Ford, profesor asistente de Psicología de la Universidad de Toronto, Canadá, y doctor en Filosofía y estudiante de Psicología en Berkeley.

Investigadores en el Laboratorio de Psicofisiología de Levenson en Berkeley evaluaron a 176 parejas de cuidador-paciente. Los cuidadores informaron sobre su propia salud y bienestar social y emocional y los pacientes fueron evaluados durante las citas anuales de seguimiento y actualizaciones telefónicas a través del Centro de Memoria y Envejecimiento de la Universidad de California en San Francisco.

De los cuidadores, el 85 por ciento eran cónyuges, el 8 por ciento eran hijos adultos y el 6 por ciento eran hermanos. “Fuimos capaces de reunir y hablar con una serie de cuidadores, muchos de los cuales hablaron sobre los retos de ver a su cónyuge o amado poco a poco perdiendo su sentido de sí mismo y su capacidad de vivir de forma independiente”, detalle la codirectora del estudio Sandy Lwi, estudiante de doctorado de Psicología en Berkeley.

Riesgo de peor calidad de los cuidados y declive del sistema inmunológico

La longevidad de un paciente se basó en el número de días desde su evaluación inicial en el Laboratorio Psicofisiológico de Berkeley hasta su muerte o, si no habían fallecido, hasta el cierre del estudio en mayo de 2016. De los 176 pacientes, 76 murieron durante el curso de la investigación. En general, los resultados mostraron que el riesgo de mortalidad para los pacientes fue mayor cuando su cuidador sufría de mala salud mental, incluso teniendo en cuenta el sexo, la edad, la gravedad de la enfermedad y la salud mental de los pacientes.

Se estima que más de 7 millones de estadounidenses sufren de trastornos neurodegenerativos como Alzheimer, demencia frontotemporal, Parkinson, esclerosis múltiple, enfermedad de Lou Gehrig (ELA) y enfermedad de Huntington, todos los cuales conducen a una disminución gradual del funcionamiento cognitivo, emocional y motor.

La progresión implacable de estas enfermedades, con una tasa de supervivencia que oscila entre tres y diez años después del diagnóstico inicial, significa que los pacientes son a menudo atendidos en el hogar por parientes o amigos cercanos que no reciben remuneración por su trabajo. “Los miembros de la familia y otras personas que proveen cuidados críticamente necesarios para estos pacientes hacen un trabajo heroico y extremadamente desafiante”, reconoce Levenson.

Aunque los cuidadores pueden encontrar ese trabajo gratificante y necesario, el estrés cotidiano puede tener un peaje en su bienestar mental: hasta el 40 por ciento de los cuidadores de demencia sufren de depresión, así como niveles por encima de la media de ansiedad, aislamiento social y frustración.

El estudio señala que la mala salud mental en los cuidadores puede afectar a las vidas de los pacientes de una variedad de maneras, como, por ejemplo, reducir la calidad del cuidado de los pacientes elevando el riesgo de negligencia o abuso, debilitando el sistema inmunológico del paciente, comprometiendo los lazos sociales entre el cuidador y el paciente o transmitiendo emociones negativas directamente a los pacientes a través de un fenómeno conocido como contagio emocional, en la que una
persona en una relación absorbe las respuestas emocionales del otro.

LA SORPRENDENTE RAZÓN DETRÁS DEL ALZHEIMER: UN ESTUDIO LO CAMBIA TODO

Una nueva investigación científica publicada en la revista ‘Nature Communications’ rebate por completo lo que se pensaba sobre el origen de la demencia más común.

Hasta ahora se pensaba que el origen del alzheimer estaba ligado al hipocampo, el área del cerebro asociada a la memoria. Sin embargo, un nuevo estudio científico publicado en la revista ‘Nature Communications‘ ha rebatido por completo esta teoría y ha asegurado que el origen de la enfermedad radica en la muerte de neuronas en un área vinculada a los cambios de humor.

Para ser justos, el principal síntoma del esta enigmática patología es la pérdida gradual de memoria. Sobre todo se suele olvidar información recién aprendida, fechas o eventos importantes. Los pacientes también acostumbran a desorientarse con facilidad (es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí) y tienen dificultades para desempeñar las tareas habituales o resolver problemas, como, por ejemplo, seguir una receta o sumar. Por ello, suelen depender de notitas, dispositivos electrónicos o familiares para hacer lo que antes hacían solos.

La clave está en la dopamina.

El investigador del estudio, Marcello D’ Amelio, está llamado a convertirse en el científico que revolucionará el estudio del alzheimer, una enfermedad neurológica (todavía incurable) que afecta a más de 47 millones de personas en todo el mundo.

Su investigación, que contó con la colaboración de la Fundación IRCCS Santa Lucía y el CNR de Roma, apunta al área tegmental ventral (ATV), famosa por ser la sede de nuestro circuito de recompensa. Allí se produce la dopamina, el neurotransmisor vinculado con la coordinación de los movimientos musculares, el placer y los cambios de humor.

El estudio ha sacudido los consensos científicos: la falta de dopamina en el hipocampo es la que provoca la posterior pérdida de recuerdos.Cuando realizas algo satisfactorio como tener un orgasmo, fumar un cigarrillo, comer dulces o recibir notificaciones del móvil, el ATV libera la dopamina, que actúa de mensajera química para que te sientas bien. De esta forma, este neurotransmisor regula las emociones, el placer y la motivación para encarar el día, y su déficit es una de las causas de la depresión. Tanto el exceso como la deficiencia de esta sustancia química son la causa de varias enfermedades como el párkinson o las adicciones.

Muchos pacientes sufren depresión o falta de motivación durante el Alzheimer. (iStock)

Los síntomas del alzheimer van mucho más allá de la pérdida de memoria. Es muy posible que los enfermos empiecen a distanciarse de las actividades sociales que solían hacerles felices, ya sea ir al cine, comer con amigos o jugar con los nietos. Suelen reducir su entorno y ocupaciones a lo que realmente les hace sentir  cómodos, y esta reticencia se manifiesta a la larga en una creciente sensación de indiferencia. A su vez, cuando el olvido y los “te lo acabo de decir” forman parte de su día a día, es muy probable que surja una ansiedad relacionada con las pérdidas cognitivas.

Qué viene antes: la depresión o el olvido.

Con esto en mente, los investigadores buscaron evidencias biológicas y químicas de la asociación entre la motivación y la memoria o, lo que es lo mismo, la dicotomía entre qué fue antes, si el huevo o la gallina. Es decir, si alguien entra en depresión porque no puede recordar o si se olvida de las cosas debido a la depresión.

“La pérdida de memoria y la depresión son dos caras de la misma moneda”, asegura el director de la novedosa investigación.

Analizando los cerebros de ratones de laboratorio, D’Amelio y su equipo llegaron a una conclusión que ha sacudido los consensos científicos: como en un efecto dominó, la muerte de neuronas encargadas de la producción de dopamina provoca la falta de esta sustancia en el hipocampo y la posterior pérdida de recuerdos. Esto explica por qué el alzheimer viene acompañado de la pérdida de interés y a veces de depresión.

Los investigadores también aseguran que los cambios de humor asociados a esta patología no son tanto una consecuencia de su aparición, sino más bien una señal de alarma del inicio de la enfermedad.

El Alzheimer reclama siempre dos víctimas: el enfermo que la padece y su cuidador o familia. (iStock).

Para demostrar la asociación con la falta de motivación, los científicos rehicieron el mismo proceso con ratones de manera inversa. A estos animales se les restauró los niveles normales de dopamina y, como consecuencia, recuperaron los recuerdos y la motivación. Esto, por supuesto, no quiere decir que algo así tenga que pasar con los humanos. Lo que sí está demostrado es que, como segura D’Amelio en el estudio, “la pérdida de memoria y la depresión son dos caras de la misma moneda”.

El alzheimer es la forma más común de demencia que existe. Además, es degenerativa, por lo que su frecuencia aumenta con la edad. En total, más de 46 millones de personas sufren la enfermedad en todo el mundo y, si la tendencia continúa, en 2050 serán 131,5 millones.

EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD LLEVÓ POR LEMA ESTE AÑO “HABLEMOS DE LA DEPRESIÓN”

Entre el 8% y el 15% de las personas sufrirán depresión a lo largo de su vida

  • Padre Menni aprovechó esta fecha para aumentar el conocimiento en torno a esta enfermedad, que en 2030 se convertirá en la primera causa de discapacidad.

El pasado 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud que este año llevó por lema “Hablemos de la depresión”. El Centro Hospitalario Padre Menni de Santander está especializado en temas de salud mental, por lo que conoce en profundidad esta patología y su tratamiento. Por ese motivo, aprovechó esta fecha para movilizar la acción en torno a esta enfermedad, que es uno de los principales problemas de salud pública y que afecta a 350 millones de personas en todo el mundo. Se estima que entre el 8% y el 15% de las personas sufrirán depresión a lo largo de su vida y, según previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2030 se convertirá en la primera causa de discapacidad, por encima del cáncer, los infartos e incluso los ictus.

En España, en el contexto de la crisis se estima que un 20% de los pacientes que acuden a consulta de Atención Primaria presentan signos de depresión, y sin embargo alrededor del 50% no son detectados ni diagnosticados. Entre los años 2000 y 2013, según fuentes de la Agencia Española del Medicamento, las prescripciones de antidepresivos han aumentado en un 200%. Pero para los expertos, estos datos no corresponden necesariamente a casos de depresión reales. En Cantabria la prevalencia en un año es del 4,3% en varones y del 7,8% en mujeres.

Tratamiento eficaz

Más allá de la tristeza, si la persona con depresión no es tratada llega a verse afectada en su desempeño académico o laboral, así como en la participación en la vida familiar y comunitaria. En el peor de los casos, entre el 5-10% de personas con depresión puede acabar en suicidio. En España en la actualidad hay más del doble muertes por suicidios que por accidente de tráfico

Sin embargo, la depresión se puede prevenir y tratar de forma eficaz. El tratamiento de elección es la terapia psicológica, en los casos leves, y combinado con tratamiento farmacológico en el resto. Una mejor comprensión de qué es la depresión y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuye a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conlleva un aumento del número de personas que piden ayuda.

Esta enfermedad puede afectar a personas de todas las edades y condiciones, siendo especialmente vulnerables los jóvenes entre 15 y 24 años, las mujeres en el puerperio y las personas de edad avanzada, se ve agravada por acontecimientos vitales como la muerte de un ser querido o la ruptura de una relación, la enfermedad física y los problemas provocados por el alcohol y las drogas, la pobreza y el desempleo.

Desde su apertura en Cantabria, hace ya 60 años, el Centro Hospitalario Padre Menni ha atendido más de 1.000 casos de esta patología en distintos grupos de edad (infanto-juvenil, adultos y geriatría) además de otros servicios especializados de hospitalización completa, parcial y ambulatoria de carácter integral. La atención incluye igualmente el tratamiento especializado de la depresión secundario a otras situaciones (daño cerebral, patologías médicas, otros problemas de salud mental, trastornos adaptativos, etc.).

LOS ADOLESCENTES QUE ABUSAN DEL ALCOHOL PUEDEN SUFRIR ALTERACIONES EN LA MATERIA GRIS DE SU CEREBRO

Investigadores de la Universidad de Finlandia Oriental han detectado que los adolescentes que beben grandes cantidades de alcohol desarrollan un cerebro con menos materia gris, una región importante en la memoria, la toma de decisiones y el autocontrol, según los resultados de un trabajo publicado en la revista “Addiction”

El estudio fue observacional por lo que, según los autores, no se puede determinar si el consumo excesivo de alcohol sea responsable directo de este desarrollo atrofiado y, por tanto, podría estar causado por otros factores genéticos que, a su vez, serían los responsables de un mayor abuso del alcohol.

“Se ha visto que el uso de sustancias está relacionado con la exclusión social, problemas de salud mental y un menor nivel educativo”, ha explicado Noora Heikkinen, autora principal del estudio, que admite que un menor tamaño de materia gris puede causar problemas similares al contener la mayor parte de las neuronas del cerebro.

Para evaluar el efecto del uso de alcohol en el desarrollo de los cerebros de adolescentes, los investigadores estudiaron a 62 jóvenes que participaban en un estudio sobre bienestar de la juventud. Entre 2013 y 2015 los participantes completaron diversos cuestionarios en los que respondían a preguntas sobre su consumo de alcohol, similares a otros previos realizados cuando tenían 13 años.

De adolescentes, el 35 por ciento de los participantes podían considerarse grandes bebedores por consumir alcohol más de cuatro veces por semana o, en caso de beber menos días, hacerlo en más cantidad. Asimismo, los otros 27 participantes fueron considerados bebedores ligeros.

Ninguno de los dos grupos presentaba síntomas de depresión u otras enfermedades mentales graves, y ambos presentaban tasas similares de ansiedad, trastornos de la personalidad y consumo de drogas. Sin embargo, los granes bebedores eran significativamente más propensos a fumar tabaco que el resto.

Cuando sometieron a los participantes a una exploración cerebral para analizar su materia gris y otras estructuras que pudieran verse afectadas por el consumo de alcohol, vieron que los que bebían más tenían menos materia gris que el resto. En concreto, las regiones más afectadas eran la corteza del cíngulo anterior bilateral, la corteza orbitofrontal y frontopolar derecha, la circunvolución temporal superior derecha y la corteza insular derecha.

La sección frontal del cerebro, que ayuda a las personas a tomar decisiones, continúa desarrollándose hasta que las personas llegan a los 20 años, según ha explicado Samantha Brooks, profesora de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) que estudia los efectos del consumo de alcohol en adolescentes pero que no participó en el estudio.

De hecho, esto hace que los adolescentes tengan durante su desarrollo una “ventana de vulnerabilidad” que los hace más propensos a desarrollar problemas relacionados con el uso de sustancias.

imagen-adolescentes-que-abusan-de-alcohol_infosalus_europa-pressLa profesora Heikkinen admite que frenar el consumo de alcohol puede servir para aumentar el volumen de materia gris si se hace suficientemente pronto, mientras que si no se para algunos cambios estructurales “pueden ser irreversibles”, ha admitido.

 

LAS MUJERES TRABAJADORAS PRESENTAN MAS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL QUE LOS HOMBRES

imagen-de-mujeres-trabajadorasAsí concluye un estudio publicado en la revista Gaceta Sanitaria que analiza la prevalencia de estos trastornos en casi 8.000 personas

Depresión, ansiedad, deterioro social e hipocondría. Son algunos de los problemas de salud mental que manifiesta el 19,9% de las mujeres trabajadoras en España, frente al 13,9% de los hombres. Los problemas también son más frecuentes entre los autónomos y entre los trabajadores temporales o sin contrato.

El dato se extrae de un estudio que acaban de publicar autores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública en la revista Gaceta Sanitaria y que, a partir de la Encuesta Nacional de Salud de 2011, analiza la prevalencia de estos trastornos entre 7.396 personas de 16 a 65 años que trabajaban en el momento de realizarse la investigación.

El estudio observa que el 20,5% de los trabajadores y el 23,7% de las trabajadoras con problemas de salud mental presentan niveles altos de estrés laboral y que el 30,4% de los hombres y el 34,3% de las mujeres con este tipo de desórdenes manifiestan una baja satisfacción laboral.

Los problemas de salud mental también son más frecuentes entre los autónomos (19,2% de los hombres y 21% de las mujeres) y entre los trabajadores temporales o sin contrato (14% de los hombres y 19,8% de las mujeres).

Pero una de las conclusiones más destacadas de este estudio es que existen diferencias de sexo en cuanto a los factores relacionados con los problemas de salud mental en la población trabajadora.

Mientras en las mujeres influyen más los factores socioeconómicos, en los hombres cobran más importancia las variables relacionadas con la situación laboral.  En mujeres trabajadoras, por ejemplo, se observa una alta prevalencia de problemas de salud mental a medida que avanza la edad y entre aquellas que están en situación de viudez (29,9%) y de separación o divorcio (26,7%). También son más frecuentes entre las que tienen estudios secundarios (21%) y educación primaria o sin estudios (21,6%), y en las clase sociales más bajas (el 24% pertenece al estrato más bajo).

En cambio, en los hombres el entorno laboral es un factor determinante. Así, por ejemplo, los autónomos tienen el doble de probabilidad de sufrir algún tipo de problema de salud mental que los trabajadores por cuenta ajena con contrato fijo.

Se observa, además, un aumento de la prevalencia de desórdenes mentales en hombres a medida que aumenta el estrés o disminuye la satisfacción laboral. “Estos resultados muestran la necesidad de adoptar medidas políticas y sociales para promover la igualdad y reducir las diferencias de género en salud mental”, concluyen los autores del estudio.

El artículo original (en inglés) puede descargarse, aunque solo para uso personal, de http://gacetasanitaria.org/en/inequalities-in-mental-health-in/articulo/…

 

UNO DE CADA CINCO NIÑOS DESARROLLARÁ ALGÚN TRASTORNO DE SALUD MENTAL EN LA INFANCIA O LA ADOLESCENCIA

LA MAYORÍA PRESENTARÁ UN TRASTORNO DE CONDUCTA

En la celebración de la III Jornada Técnica de Prevención y Atención a Adolescentes en Riesgo, se ha explicado que el fracaso escolar puede estar motivado por factores de calidad de los planes de educativo o factores de extracción familiar y social.

a3

Uno de cada cinco niños tendrá a lo largo de su infancia o adolescencia algún trastorno de salud mental y “una gran mayoría de ellos presentará un trastorno de conducta” ya que en la actualidad representa “el grupo de trastornos mentales que más motivos de consulta genera”.

A estas conclusiones han llegado profesionales de educación y de salud en el marco de la celebración de la III Jornada Técnica de Prevención y Atención a Adolescentes en Riesgo, que tiene como objetivo “reflexionar sobre la posible incidencia de los trastornos de conducta en el fenómeno de la desmotivación escolar”.

La organización explica que los expertos aseguran que “el fracaso escolar es explicable desde diversas variables, como ahora factores de calidad de los planes educativos, recursos existentes, formación de sus profesionales o factores de extracción familiar y social”.

Las distintas entidades explican que “la mayor parte de los adolescentes y jóvenes que fracasan en sus estudios no es debido a coeficientes intelectuales bajos” sino que pueden ser causados por “los comportamientos de riesgo y los trastornos de conducta”.

La jornada pretende “sensibilizar a los participantes de cara a aportar respuestas, que deben ser transversales, para hacer frente a la desmotivación escolar” y de que “deben estar implicados no sólo la administración pública, la escuela y la familia, sino también los servicios de salud”.

En el texto denuncian que “el Estado español sigue liderando el fracaso escolar en la Unión Europea“, donde “el 20 % de los jóvenes de entre 14 y 24 años ha abandonado prematuramente su formación obligatoria sin haber terminado los estudios de Secundaria” cuando la media de la Unión Europea está sobre el 11 %.

Antena 3 TV

DÍA DE LA SALUD MENTAL: OMS PRESENTA UNA CAMPAÑA PARA TRATAR LA DEPRESIÓN

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó hoy la campaña “Hablemos de la depresión” con la intención de concienciar al público sobre las causas y posibles consecuencias de esta afección, cada día más extendida en todos los países.

oms
Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la OMS señaló que la depresión es una enfermedad que afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales y que puede desembocar en situaciones trágicas, como el suicidio.

La campaña busca informar a las personas sobre la ayuda que existe para prevenir y tratar la depresión y está dirigida tanto a quienes la padecen como a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo.

La depresión provoca angustia y afecta la capacidad de las personas para desempeñar incluso las tareas cotidianas más simples, lo que impacta negativamente en las relaciones familiares, sociales y laborales.

En los casos graves, la depresión puede desembocar en suicidio, la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad.

La OMS afirmó que un mejor entendimiento de la enfermedad no sólo podría reducir sus efectos sino que contribuiría a disminuir la estigmatización de las personas que la sufren y las animaría a pedir ayuda.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó en su mensaje para la jornada la urgencia de prestar apoyo inmediato a las personas que sufren trastornos psicológicos tras haber sobrevivido una crisis.

“En el mundo actual somos testigos de una oleada sin precedentes de emergencias humanitarias vinculadas a los conflictos y los desastres naturales. Entretanto, todos los años millones de personas padecen agresiones sexuales, delitos violentos y accidentes traumáticos”, apuntó.

Sin embargo, agregó Ban, esas personas reciben escasa o nula atención.

En este contexto, el titular de la ONU destacó la importancia de que los servicios de salud mental estén disponibles para quien los necesite, independientemente de sus circunstancias y dondequiera que viva.

10 de octubre, 2016 —Organización Mundial de la Salud

LA SALUD MENTAL DE NUESTROS ESCOLARES: UN PROBLEMA QUE NO SE PUEDE MINIMIZAR

Los profesionales más desamparados a la hora de dar respuesta a estos jóvenes son los profesores. Aunque piensan que los centros actúan con agilidad, reconocen la necesidad de mejorar la formación

¿Comprendemos realmente lo que le ocurre a los niños? (iStock)

AUTOR

JOSÉ ANTONIO MARINA

EL CONFIDENCIAL.

02.02.2016

La preocupación por la salud mental de nuestros niños y adolescentes va en aumento. Hace años, Martin Seligman señaló en su ‘Estudio longitudinal de la depresión infantil’, que al menos una cuarta parte de los niños habían sufrido una depresión en algún momento entre los 8 y los 13 años de edad. Por esta razón, la Universidad de Pensilvania lanzó un programa de prevención, con el propósito de identificar a los niños de 10 a 12 años más vulnerables, para luego enseñarles un conjunto de técnicas cognitivas y sociales que les evitaran la depresión. Hay algunos psicólogos que están alarmados por lo que consideran una “patologización excesiva de la infancia”. En esta sección hemos hablado de ello. Pero no podemos minimizar el problema.

El profesor Casas, con un equipo del Hospital Vall d’Hebron, es autor del estudio ‘Evaluación y tratamiento psicopatológico en el fracaso escolar y académico’, realizado en 23 escuelas e institutos catalanes. Concluye que “entre un 18% y un 22% de alumnos presentan trastornos psicopatológicos y del aprendizaje ligados al neuro-psico-desarrollo”. Estas cifras son similares a los porcentajes del resto de países desarrollados, pero en España los casos afectan profundamente a la tasa del fracaso escolar porque no son debidamente atendidos. Afirma que mediante un plan de seis años enfocado a tratar estos problemas, podría reducirse el fracaso escolar a un 10%, es decir, a los niveles que la Unión Europea nos señala.

La impresión general es que la depresión entre los niños ha aumentado mucho en los cinco últimos años, tal vez como consecuencia de la crisis económica

La semana pasada se presentó un completo estudio, dirigido por el doctor Matalí, del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, titulado ‘Adolescentes con trastornos de comportamiento‘, que recoge las opiniones de familias, docentes, pediatras y profesionales de la salud mental sobre este problema. La impresión general es que ha aumentado mucho en los cinco últimos años, tal vez como consecuencia de la crisis económica, y que el problema no se ataca de manera sistemática, porque hay una falta de cooperación entre los diferentes agentes que intervienen.

Los profesionales que se sienten más desamparados a la hora de dar respuesta a estos jóvenes son los profesores. Aunque piensan que los centros actúan con bastante agilidad cuando detectan estos casos, reconocen la necesidad de una mejor formación, de más recursos institucionales para poder resolverlos. Una de las consideraciones que el colectivo docente reclama es un mayor reconocimiento por parte de los padres y también por parte de las instituciones. Esta situación es importante, ya que los centros educativos, junto con los pediatras, son los principales agentes en la detección de estos pacientes.

Niños escolares

Más del 60% de los padres afectados confiesa estar desbordado y angustiado por el problema.

Uno de los cinco objetivos para mejorar la educación española que presenté en esta sección, y en ‘Despertad al diplodocus’, era, precisamente, atender de manera eficaz a niños y adolescentes con problemas psicológicos. Para ello, necesitamos tratar adecuadamente a aquellos casos ya declarados, e introducir en el sistema educativo una educación preventiva para evitar su aparición.

Esto pasa, como señalé en ‘El libro blanco de la profesión docente’, por aumentar la calidad y las funciones de los departamentos de Orientación de los centros educativos, y formar a los docentes para que aprendan a tratar los difíciles problemas que se plantean en las aulas. Ante casos que exigen una gran atención y que pueden alterar mucho la marcha de las clases, los docentes necesitan ayuda. También la necesitan las familias. Más del 60% de los padres afectados confiesa estar desbordado y angustiado por el problema. Por eso, en los programas de la Universidad de Padres, hemos incluido las recomendaciones más pertinentes.

 

 

 

UN PAÍS QUE INTENTA SOLUCIONAR TODO CON PASTILLAS

Un estudio recoge el abuso de ansiolíticos, sedantes y otras medicaciones en España

EMILIO DE BENITO. EL PAÍS.

Madrid 5 AGO 2016

Para levantarse, una pastilla; para acostarse, dos. Si se está triste, otra; si son nervios, unas cuantas más. Y ya, si hay dolor, las que hagan falta. Lo que podría parecer una caricatura es el día a día de muchos españoles, según un estudio que acaba de publicar la revista especializada BMC Psychiatry: un 7% ha consumido opioides sin indicación médica durante el último año; un 9% lo ha hecho con sedantes; un 2,4%, con estimulantes. De los cinco países estudiados (España, Reino Unido, Suecia, Alemania y Dinamarca), los más adictos a las pastillas son, de media, los españoles.

Fotos pastillas_2

El trabajo no ahonda en si hay factores exógenos (la crisis, la situación política, los desahucios o la programación de algunas cadenas de televisión) que influyan en esta afición a tomar píldoras para todo. Pero algunos especialistas no dudan en que, en España, hay una trivialización del consumo de medicamentos en general, y de los relacionados con problemas mentales en particular. Aunque no es algo exclusivo de las pastillas para los nervios. La automedicación, los botiquines caseros y el abuso de antibióticos, por ejemplo, son otras muestras de esta tendencia a intentar curarlo todo con fármacos.

Los datos del estudio son llamativos, pero tampoco descubren algo insospechado. La última encuesta de consumo de drogas del Ministerio de Sanidad, la Edades de 2013, ya recogía que los hipnosedantes —con o sin receta— eran la cuarta sustancia psicoactiva más consumida por los españoles, solo por detrás del alcohol, el tabaco y el cannabis: un 22% de los encuestados los tomaban. Si se asume que todos los usuarios que tienen una prescripción de verdad necesitan el fármaco y nos quedamos solo con los que los toman sin tener la orden médica correspondiente, aún era la décima sustancia de la lista, por delante de las setas, la heroína, los esteroides, la ketamina y el GHB, entre otras drogas. Se consuman para dormir (Orfidal), para pasarlo bien (algunos sedantes mezclados con alcohol) o, simplemente, para no pasarlo mal (Lexatin), sus riesgos son claros: adicción, intoxicaciones, daños psiquiátricos, hepáticos, sociales.

Pero quizá lo peor de estas cifras sea lo que este consumo abusivo tiene de síntoma, de retrato de una población que no tolera el menor contratiempo, que siempre tiene prisa para superar los desengaños, que considera reprobable que alguien se encuentre mal y pida un respiro o ayuda. Aparte de aspectos básicos en la prevención de los consumos, como la educación, y del control de estas sustancias, lo que están diciendo estos datos es que las personas no tienen recursos —ni propios ni, mucho menos, ajenos— para solventar sus problemas diarios. O, lo que sería más importante, que el sistema no está preparado para explicarles y acompañarles en un proceso que, en contra de sus deseos, no es inmediato.

Si algún responsable sanitario se pone nervioso al leer estos estudios, ya sabe la solución: que llame a su camello de Tranquimazin. O que haga algo útil.

Entradas más antiguas «