PIROMANÍA, UN TRASTORNO DE ACTUALIDAD

Todavía está fresca en nuestras retinas la triste imagen de gran parte de Galicia calcinada. Otros puntos de España registraron también numerosos incendios, pero en el caso de Galicia la cantidad de hectáreas calcinadas hicieron enmudecer a toda España. ¿Quién provoca este desastre? En ocasiones puede ser causado por un descuido, pero tal cantidad de bosque, y además de forma simultánea en el tiempo, lleva a pensar claramente en un pirómano.

 Fuente: Sociedad Española de Psiquiatría

 Con frecuencia se emplea el término “piromanía” como sinónimo de incendio deliberado o refiriéndose a cualquier persona con enfermedad mental que inicia un fuego. Pero en Psiquiatría reservamos el diagnóstico de Piromanía para un grupo mucho más restringido de casos, incluidos dentro del grupo de Trastornos del Control de los Impulsos, junto con otros trastornos como la Cleptomanía o la Ludopatía. Hay que distinguir la Piromanía en sentido estricto de los comportamientos incendiarios de personas con enfermedad mental, como esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión. También hay que distinguirla de las conductas pirómanas de sujetos con trastorno antisocial de personalidad, en los que prima sobre todo el afán de destruir y el sentimiento de omnipotencia asociado.

 

La Piromanía se considera un trastorno psiquiátrico, y como tal está considerado en las clasificaciones internacionales de trastornos psiquiátricos y enfermedades mentales. Sus características más importantes son la presencia de una conducta repetitiva de prender fuego sin motivo aparente (por ejemplo, venganza, beneficio monetario, ocultamiento de delitos, terrorismo, etc.); intenso interés por elementos relacionados con el fuego y/o fascinación en la contemplación del fuego, aumento de tensión antes de prender fuego, seguido de una vivencia emocional intensa de alivio, gratificación o placer tras realizarlo, hábito y facilidad de conseguir objetivos.

Prevalencia baja

Se trata de un trastorno relativamente poco frecuente; por ejemplo, se estima que solo un 3% de las personas que han presentado la conducta de iniciar fuego deliberadamente serían pirómanos en este sentido estricto. Las personas con piromanía típicamente inician el fuego de una forma poco organizada o apresurada y con frecuencia también promueven falsas alarmas. El perfil del pirómano es un varón joven, con una historia personal de frustraciones y desajustes emocionales, mal rendimiento escolar y profesional y, frecuentemente, con otros trastornos psiquiátricos o defectos físicos.

 

Responsabilidad de sus actos

En el momento de iniciar el fuego, el pirómano describe que se encuentra en un estado de conciencia alterado, pero a pesar de ello es consciente de lo que hace y no da importancia a los daños personales o materiales que pueda causar. Es más, muchos se mantienen en las cercanías del fuego o incluso participan en las tareas de extinción o de búsqueda del culpable.

La presencia de un diagnóstico psiquiátrico no presupone de entrada la no imputabilidad de una conducta delictiva. Hay que examinar los casos y los hechos de forma individual y singular. Evidentemente, la presencia de un trastorno psiquiátrico puede disminuir el grado de libertad personal, y por lo tanto, ser considerada como un eximente. Pero no hay una regla general, ni debe haberla. Este principio se aplica a todos los trastornos mentales, y también a la Piromanía.

 

Por último, hay que destacar que los incendios provocados por personas con Piromanía constituyen un porcentaje muy pequeño dentro del gran conjunto de los incendios intencionados. Por lo tanto, es mucho más importante considerar la respuesta ante el endurecimiento de las penas de las personas normales que inician incendios deliberadamente por distintas motivaciones, la mayoría de índole económica o por venganza.

 

Tratamiento

Como en el resto de los trastornos del control de los impulsos, el tratamiento más adecuado para un pirómano es de tipo holístico, y se basa en el estudio psicopatológico individual. Generalmente incluye medidas farmacológicas, ya que cada vez se conocen mejor los mecanismos neurobiológicos de control de los impulsos, y psicoterapéuticas, tales como terapia de grupo o terapia cognitivo conductual. Se trata de tratamientos a largo plazo, que en un porcentaje alto de casos, alrededor del 60%, produce una mejoría significativa. Por supuesto, el cumplimiento terapéutico se asocia a una mejor evolución.

 

 

 

 

 

EL SUICIDIO SE DEBATE EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Fuente: Asociación Teléfono de la Esperanza

La Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados del pasado 14 de noviembre tuvo como cometido analizar la Proposición no de Ley para la elaboración y puesta en marcha de un Plan Nacional de Prevención e Intervención contra el Suicidio. Dicha proposición fue presentada por un diputado de UPN el 29 de marzo de 2017 y, parece ser que existe un amplio consenso para instar al Gobierno a la puesta en marcha en seis meses de dicha iniciativa.

En este debate se tuvo en cuenta que el suicidio es, además de un drama personal y familiar, un importante problema de Salud Pública y la primera causa de muerte externa, con 3.602 fallecimientos, 2.680 hombres y 922 mujeres, en las últimas estadísticas de INE de 2015, esto supone 10 muertes al día en nuestro país. Para hacerse una idea de la importancia de esta cifra, baste decir que en el año 2015 el número de fallecidos por accidente de tráfico ha sido de 1.880 personas. Por otra parte, a nivel mundial, en torno a un millón de personas se suicidan todos los años. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, habría que multiplicar hasta por 20 las cifras de suicidios para obtener el número de intentos.

El objetivo de esta pasada reunión fue hacer hincapié en este problema de Salud Pública, para que los grupos parlamentarios insten al Gobierno a desarrollar, en el plazo de seis meses, un Plan Nacional de Prevención contra el Suicidio con medidas, políticas y programas concretos actualmente inexistentes en España, con especial incidencia en la población adolescente y anciana así como en las personas que presentan algún trastorno mental, proporcionando pautas prácticas de actuación a educadores, familiares, agentes sociales, cuidadores y profesionales sanitarios, difundiendo una información veraz y científica permitiendo, a su vez, la disminución del estigma asociado al suicidio.

En el caso de Cantabria, según los últimos datos, se registra una muerte por suicido cada diez días, contabilizándose (entre 2000 y 2014) 430 muertes voluntarias, la mayoría de personas de entre 40 y 59 años.

El Padre Menni saben un poco del tema del suicidio, y es que una de sus profesionales, la investigadora Maite Santurtún, de la Universidad de Cantabria, publicó en su tesis doctoral destacados datos sobre este tema (que fueron recogidos por un reportaje en El País).

Según sus estudios, en base a un análisis sobre 42.905 muertes por suicidio registradas en las 50 provincias españolas entre 2000 y 2012, las mujeres se suicidan un 37,5% más en marzo que en noviembre. Los hombres, sin embargo, toman la decisión en verano. Se suicidan un 29% más en julio que en noviembre. En Vizcaya se suicidan 2,5 hombres por cada mujer, pero en Ciudad Real son seis hombres los que ponen fin a su vida por cada mujer. Y en Málaga se suicidan 150 personas por cada millón de habitantes, el triple que en Madrid. Datos a tener en cuenta tanto por la sociedad como los responsables institucionales.

LOS MARAVILLOSOS EFECTOS DEL SOL EN NUESTRA SALUD MENTAL

Según un estudio, la cantidad de horas de luz afectan a nuestro estado emocional

La Vanguardia

Sentir el calor del sol en la piel es una de las sensaciones más placenteras del mundo. En países donde hace mucho calor a veces puede ser agobiante, pero la realidad es que lo necesitamos para sentirnos bien. De ahí que, aunque te gusten los días lluviosos, sientas como la tristeza te invade cuando el cielo está encapotado.

Según un estudio de la universidad Brigham Young (Estados Unidos), las horas en las que está presente el sol -desde el amanecer hasta la puesta- influyen en el estado de ánimo de prácticamente todo el mundo, por encima de otros factores como la temperatura, la contaminación o la lluvia.

Los investigadores se dieron cuenta que los voluntarios aseguraron sentirse más apenados los días que eran más cortos. También llegaron a la conclusión de que la cantidad de horas de luz influía más en el humor de las personas que la cantidad de rayos absorbidos.

Para llevar a cabo este estudio, examinaron datos meteorológicos de la universidad Physics and Astronomy Weather Station y datos sobre la contaminación de la U.S. Environmental Protection Agency, así comocompararon el tiempo y la salud mental de los participantes a través del Brigham Young’s Counseling and Psychological Services Center.

Las horas de luz solar influyen más en nuestro estado de ánimo que otros factores como la temperatura, la contaminación o la lluvia”

La realidad es que la luz solar nos activa y da lugar a la producción de serotonina, una de las hormonas responsables de que nos sintamos felices. De esta manera, algunas personas aseguran sentirse más tristes y alicaídas en épocas del año como otoño e invierno, pues la reducción de horas de luz produce cambios en los ritmos circadianos.

En algunas especies de animales, el invierno provoca una disminución general de las funciones metabólicas, lo cual lleva a muchos a hibernar. Aplicado a los seres humanos, existe un término que designa esta profunda tristeza que se apodera de nosotros: trastorno afectivo estacional (TAE) o ‘depresión de invierno’.

En general, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, afecta a mayor número de mujeres que de hombres. Entre sus síntomas destacan aumento del apetito y el sueño, menor energía y capacidad de concentración, pérdida del interés en el trabajo y otras actividades, movimientos lentos, aislamiento social, desesperanza, tristeza e irritabilidad. Si se convierte en una depresión prolongada, podría desembocar en un trastorno bipolar o en el suicidio.

También es más frecuente que el trastorno ocurra en las latitudes más altas o lugares más alejados del ecuador, ya que su ritmo biológico se ve más trastocado por el acortamiento de los días. Se considera que algunas personas podrían ser más propensas a sufrir esto, debido a un mal funcionamiento de la glándula que produce la melatonina -responsable de que nos sintamos más soñolientos-.

El trastorno afectivo estacional (TAE) es más frecuente en mujeres que en hombres y en lugares más alejados del ecuador”

Por su parte Michael Terman, psiquiatra y experto en cronoterapia, realizó un estudio en el que se dio cuenta cómo afectaban las variaciones lumínicas y de temperatura en los habitantes de Nueva York. De los encuestados un 50% aseguró sentirse más apático y sin energía, frente a tan solo un 12% que aseguró sentir la falta de fuerzas más en verano. Además, un 47% aumentó de peso durante los meses de menor luz, un 31% durmió más y otro 31% se sintió más asocial.

Uno de los tratamientos de mayor efectividad es la fototerapia que utiliza una lámpara especial con una luz muy brillante que imita la luz del sol. Se suele aplicar durante el otoño y a comienzos del invierno. Pero, sin duda, nada comparado con poder disfrutar de un maravilloso día soleado, aún así esta terapia ayuda a muchos pacientes a mitigar o desaparecer los síntomas.

 

EL NIÑO AUTISTA. PERFIL DE UN NIÑO CON AUTISMO

Guía infantil.com

Cómo identificar o detectar el autismo durante la infancia

El autismo es un trastorno infantil que tiene una mayor incidencia en niños que en niñas. Las habilidades de un niño autista pueden ser altas o bajas dependiendo tanto de su nivel de cociente intelectual y de su capacidad de comunicación verbal.

Las causas del autismo aún se desconocen, pero existen algunas teorías que pueden explicar la enfermedad.

Las causas del autismo en los niños.

La causa, o causas del autismo están aún por dilucidar. Se nace con autismo. Se ha demostrado, más allá de cualquier duda razonable, que no hay ninguna relación causal entre las actitudes y las actuaciones de los padres y las madres y el desarrollo de los trastornos del espectro autístico.

– Deficiencias y anormalidades cognitivas. Parece existir alguna base neurológica en el desarrollo de esta enfermedad, aunque no está demostrada.

– Procesos bioquímicos básicos. Se ha encontrado un exceso de secreción de serotonina en las plaquetas de los autistas.

Perfil de un niño autista.

  1. El niño autistatiene una mirada que no mira, pero que traspasa.
  2. En el lactante, se suele observar un balbuceo monótono del sonido, un balbuceo tardío y una falta de contacto con su entorno, así como un lenguaje gestual.
  3. En sus primeras interacciones con los demás, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicacióny puede entretenerse con un objetosin saber para qué sirve.
  4. En la etapa preescolar, el niño empieza a parecer extraño porque no habla. Le cuesta asumir el yo e identificar a los demás. No establece contacto con los demás de ninguna forma.
  5. Estos niños autistas pueden presentar conductas agresivas, incluso para sí mismos.
  6. Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitivacomo dar vueltas o llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo (aletear con sus brazos).
  7. Los autistas con un alto nivel funcional pueden repetir los anuncios comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.
  8. En la adolescencia, se dice que 1/3 de los autistas suelen sufrir ataques epilépticos, lo cual hace pensar en una causa de origen nervioso.

Resumen de los síntomas que indican que el niño es autista.

– Acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás.

– Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.

– Ausencia de capacidad de imitación.

– Ausencia de juego social.

– Ausencia de vías de comunicación adecuadas.

– Marcada anormalidad en la comunicación no verbal.

– Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.

– Marcada anomalía en la emisión del lenguaje con afectación.

– Anomalía en la forma y contenido del lenguaje. – Movimientos corporales estereotipados.

– Preocupación persistente por parte de objetos.

– Intensa aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.

– Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.

– Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.

EL IMPOSIBLE MAPA DE LOS SUICIDIOS EN ESPAÑA

Un estudio sobre los puntos negros de las muertes autoinfligidas recuerda la complejidad del fenómeno.

Fuente: El País

Las mujeres se suicidan un 37,5% más en marzo que en noviembre. Los hombres, sin embargo, toman la decisión en verano. Se suicidan un 29% más en julio que en noviembre. En Vizcaya se suicidan 2,5 hombres por cada mujer, pero en Ciudad Real son seis hombres los que ponen fin a su vida por cada mujer. Y en Málaga se suicidan 150 personas por cada millón de habitantes, el triple que en Madrid.

Los datos salen de un nuevo estudio, firmado por las investigadoras Maite Santurtún, Ana Santurtún y María Teresa Zarrabeitia, de la Universidad de Cantabria. Han analizado las 42.905 muertes por suicidio registradas en las 50 provincias españolas entre 2000 y 2012, llegando a unas conclusiones muy llamativas. Pero, ¿son ciertas?

“Las mujeres en España se suicidan un 37,5% más en marzo que en noviembre”, según un nuevo estudio

El trabajo, recién publicado en laRevista de Psiquiatría y Salud Mental, refleja la dificultad de estudiar el suicidio en España. ¿Los malagueños se suicidan el triple que los madrileños? No. Históricamente, los mapas de suicidios han mostrado puntos negros en Asturias, Galicia y Málaga, mientras que la Comunidad de Madrid aparecía como un oasis con una baja tasa de suicidios. La realidad es que el Instituto Nacional de Estadística no tuvo acceso a los datos del Instituto Anatómico Forense de Madrid hasta 2013, como reconocen las propias autoras del nuevo estudio.

“Ignoramos la envergadura del problema en España”, sostiene el psicólogo clínico Javier Jiménez, presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS). Oficialmente, en España se registraron 3.602 muertes por suicidio en 2015, último año con datos del INE. Se quitaron la vida 2.680 hombres y 922 mujeres. Es, con mucha diferencia, la principal causa de muerte no natural.

El experto subraya el ejemplo madrileño. Entre 2012 y 2013, el número de suicidios aumentó un 250% en la Comunidad de Madrid, por el cambio en la metodología del registro. “Cogiendo bien los datos de los Institutos de Medicina Legal en toda España, quizá se registrarían 1.000 suicidios más cada año”, hipotetiza.

En España, en caso de defunciones en circunstancias violentas o accidentales, el médico debe comunicar el fallecimiento al juzgado de guardia. Una autopsia realizada en los Institutos de Medicina Legal determinará la causa de la muerte. Pero, frecuentemente, el personal del juzgado comunica al Registro Civil el presunto motivo de la defunción sin esperar a los resultados definitivos de la autopsia, que se demoran si hay que analizar muestras. Ese dato prematuro es el que puede llegar al Instituto Nacional de Estadística (INE).

Entre 2012 y 2013, el número de suicidios aumentó un 250% en la Comunidad de Madrid, por un cambio en la metodología del registro

El número de muertes por suicidio que figura en el INE no coincide con el de los Institutos de Medicina Legal. La diferencia es clamorosa. Un estudio en 16 provincias de España realizado por el Instituto de Medicina Legal de Sevilla encontró 563 suicidios sin registrar, solamente en 2007.

El equipo de la epidemióloga Mercè Gotsens ha contrastado con fuentes forenses el número de suicidios entre 2004 y 2006 en Barcelona que consta en el Registro de Mortalidad del INE. Los archivos del Instituto de Medicina Legal de Cataluña revelan la falta de validez de los datos del INE. “Solo el 40% de las defunciones que realmente eran suicidios se codificaron como tales en el Registro de Mortalidad”, detalla Gotsens, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona.

El presidente de la AIPIS recuerda que muchos fallecimientos por las llamadas “causas externas” podrían esconder un suicidio. En 2015 hubo 2.783 defunciones por caídas, 2.672 ahogamientos letales, 1.880 fallecimientos en accidentes de tráfico y 679 envenenamientos con psicofármacos y drogas de abuso. Todos ellos fueron casos “accidentales”, según el Instituto Nacional de Estadística. Jiménez lo duda.

“Se calcula que menos del 20% de las personas que se suicidan deja notas de despedida. Y ni siquiera aparecen todas las notas”, explica Jiménez. Su asociación trabaja con un grupo de 25 familias de personas que se quitaron la vida. “La hija de una de las familias se suicidó y dejó nota, pero incluso así quedó registrada como muerte por precipitación accidental. En otra familia, una madre se suicidó con una sobreingesta de medicamentos, pero también consta oficialmente como accidental. Y no son excepciones”, recalca.

Los expertos consultados coinciden en la falta de investigación de fallecimientos dudosos, como los causados por una caída aparentemente accidental. “A menudo, los certificados de defunción no registran los suicidios, por el estigma social o por la creencia de que no se va a cobrar un seguro de vida”, apunta Juan Antonio Córdoba, técnico de epidemiología de la Junta de Andalucía.

Los mapas del suicidio en España muestran máximos en Málaga, Asturias y Galicia. Juan Antonio Córdoba y otros investigadores estudian desde 2002 un conjunto de siete millones de ciudadanos de Andalucía, para intentar detectar las causas de estas desigualdades geográficas. “Nuestros datos preliminares sugieren que se suicidan más los pobres, con un nivel educativo más bajo. La tasa de suicidios entre los analfabetos es aproximadamente el doble que la de los universitarios”, apunta con cautela. Sin embargo, enfatiza, “es muy complicado asociar crisis económica y suicidios”.

Datos preliminares en Andalucía sugieren que la tasa de suicidios entre los analfabetos es el doble que la de los universitarios

El psiquiatra José Alameda es responsable de un estudio que analizó la mortalidad por suicidio en Andalucía entre 1975 y 2012. Sus resultados muestran la complejidad del fenómeno. Al inicio de la crisis económica, en 2008, se detectó un aumento de los suicidios en hombres en edad laboral, pero ese incremento se difuminó en los años siguientes pese al crecimiento del desempleo.

“El suicidio tiene unas diferencias geográficas y culturales brutales”, sentencia Alameda, del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. En Andalucía, en las zonas de mayor altitud se detectan desde hace décadas tasas de suicidio muy superiores a la media española. Las explicaciones que se barajan son variopintas, desde la falta de oxígeno a la pobreza de los pueblos de montaña. La hipótesis más sorprendente es la concentración de litio en el agua potable, que disminuye con la altura. Varios estudios en Japón y Austria sugieren que el litio en el agua estabiliza el ánimo de los enfermos mentales y reduce el número de suicidios.

El nuevo estudio de las investigadoras de la Universidad de Cantabria muestra una tasa media anual de 95 suicidios por cada millón de habitantes en España. Es una cifra baja, comparada con la tasa media mundial de 114 suicidios por cada millón de personas. Para el presidente de AIPIS, no hay motivo para sacar pecho. “A la Comunidad de Madrid se le llenaba la boca diciendo que su tasa de suicidios era de las más bajas del país. Ahora le ocurre a España, pero no sabemos los datos reales”, opina.

Jiménez hace un llamamiento a las autoridades para que asuman la gravedad del problema. La OMS insiste en que los suicidios se pueden prevenir, actuando sobre factores de riesgo como el maltrato, el abuso del alcohol y los problemas de salud mental. Las personas en situación de riesgo suicida se pueden detectar a tiempo de recibir una atención especializada, como se está intentado hacer en Cataluña. “En España no hay programas de prevención en el ámbito nacional. Los que hay son pilotos y muy limitados en personal y recursos”, lamenta Jiménez.

 

AYUDAR A PRESERVAR LA SALUD MENTAL DE LOS CUIDADORES TAMBIÉN AYUDA A LOS PACIENTES QUE ESTÁN A SU CUIDADO

Los pacientes con demencia pueden morir antes si los cuidadores familiares están mentalmente estresados.
Fuente: El Médico Interactivo

Los pacientes con demencia pueden morir antes si sus cuidadores familiares están mentalmente estresados, según revela un nuevo estudio de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos. Entre 2007 y 2016, investigadores de la UC Berkeley rastrearon la mortalidad de 176 pacientes con enfermedades neurodegenerativas que son destructivas para la función cerebral y también evaluaron la salud mental de los miembros de la familia que se encargaron de ellos.

Sus conclusiones, que se detallan en un artículo publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, indican que los pacientes atendidos por los cuidadores con depresión, ansiedad y otros síntomas de enfermedad mental morían antes que aquellos con cuidadores que gozan de buena salud mental. Por ejemplo, en comparación con los pacientes atendidos por parientes con una salud mental bastante buena, los pacientes cuidados por familiares con mala salud mental murieron, en promedio, unos 14 meses antes.

“Nuestro hallazgo de la fuerte relación entre la supervivencia de los pacientes y la salud mental de los cuidadores subraya el profundo vínculo entre la vida y el bienestar de los cuidadores y los pacientes mientras participan en una de las relaciones más difíciles e íntimas de la vida”, afirma Robert Levenson, profesor de Psicología en la UC Berkeley.

Aunque el estudio no proporciona evidencia causal o direccional definitiva de la muerte temprana de pacientes cuyos cuidadores tienen mala salud mental, “destaca la influencia mutua que ambos estados mentales y físicos de las partes tienen entre sí y las participaciones extraordinariamente altas que están implicadas”, dice Levenson.

“Estos hallazgos constituyen un caso convincente de que ayudar a preservar la salud mental de los cuidadores también puede ayudar a los pacientes que están a su cuidado”, plantea el coautor principal del estudio, Brett Ford, profesor asistente de Psicología de la Universidad de Toronto, Canadá, y doctor en Filosofía y estudiante de Psicología en Berkeley.

Investigadores en el Laboratorio de Psicofisiología de Levenson en Berkeley evaluaron a 176 parejas de cuidador-paciente. Los cuidadores informaron sobre su propia salud y bienestar social y emocional y los pacientes fueron evaluados durante las citas anuales de seguimiento y actualizaciones telefónicas a través del Centro de Memoria y Envejecimiento de la Universidad de California en San Francisco.

De los cuidadores, el 85 por ciento eran cónyuges, el 8 por ciento eran hijos adultos y el 6 por ciento eran hermanos. “Fuimos capaces de reunir y hablar con una serie de cuidadores, muchos de los cuales hablaron sobre los retos de ver a su cónyuge o amado poco a poco perdiendo su sentido de sí mismo y su capacidad de vivir de forma independiente”, detalle la codirectora del estudio Sandy Lwi, estudiante de doctorado de Psicología en Berkeley.

Riesgo de peor calidad de los cuidados y declive del sistema inmunológico

La longevidad de un paciente se basó en el número de días desde su evaluación inicial en el Laboratorio Psicofisiológico de Berkeley hasta su muerte o, si no habían fallecido, hasta el cierre del estudio en mayo de 2016. De los 176 pacientes, 76 murieron durante el curso de la investigación. En general, los resultados mostraron que el riesgo de mortalidad para los pacientes fue mayor cuando su cuidador sufría de mala salud mental, incluso teniendo en cuenta el sexo, la edad, la gravedad de la enfermedad y la salud mental de los pacientes.

Se estima que más de 7 millones de estadounidenses sufren de trastornos neurodegenerativos como Alzheimer, demencia frontotemporal, Parkinson, esclerosis múltiple, enfermedad de Lou Gehrig (ELA) y enfermedad de Huntington, todos los cuales conducen a una disminución gradual del funcionamiento cognitivo, emocional y motor.

La progresión implacable de estas enfermedades, con una tasa de supervivencia que oscila entre tres y diez años después del diagnóstico inicial, significa que los pacientes son a menudo atendidos en el hogar por parientes o amigos cercanos que no reciben remuneración por su trabajo. “Los miembros de la familia y otras personas que proveen cuidados críticamente necesarios para estos pacientes hacen un trabajo heroico y extremadamente desafiante”, reconoce Levenson.

Aunque los cuidadores pueden encontrar ese trabajo gratificante y necesario, el estrés cotidiano puede tener un peaje en su bienestar mental: hasta el 40 por ciento de los cuidadores de demencia sufren de depresión, así como niveles por encima de la media de ansiedad, aislamiento social y frustración.

El estudio señala que la mala salud mental en los cuidadores puede afectar a las vidas de los pacientes de una variedad de maneras, como, por ejemplo, reducir la calidad del cuidado de los pacientes elevando el riesgo de negligencia o abuso, debilitando el sistema inmunológico del paciente, comprometiendo los lazos sociales entre el cuidador y el paciente o transmitiendo emociones negativas directamente a los pacientes a través de un fenómeno conocido como contagio emocional, en la que una
persona en una relación absorbe las respuestas emocionales del otro.

LA SORPRENDENTE RAZÓN DETRÁS DEL ALZHEIMER: UN ESTUDIO LO CAMBIA TODO

Una nueva investigación científica publicada en la revista ‘Nature Communications’ rebate por completo lo que se pensaba sobre el origen de la demencia más común.

Hasta ahora se pensaba que el origen del alzheimer estaba ligado al hipocampo, el área del cerebro asociada a la memoria. Sin embargo, un nuevo estudio científico publicado en la revista ‘Nature Communications‘ ha rebatido por completo esta teoría y ha asegurado que el origen de la enfermedad radica en la muerte de neuronas en un área vinculada a los cambios de humor.

Para ser justos, el principal síntoma del esta enigmática patología es la pérdida gradual de memoria. Sobre todo se suele olvidar información recién aprendida, fechas o eventos importantes. Los pacientes también acostumbran a desorientarse con facilidad (es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí) y tienen dificultades para desempeñar las tareas habituales o resolver problemas, como, por ejemplo, seguir una receta o sumar. Por ello, suelen depender de notitas, dispositivos electrónicos o familiares para hacer lo que antes hacían solos.

La clave está en la dopamina.

El investigador del estudio, Marcello D’ Amelio, está llamado a convertirse en el científico que revolucionará el estudio del alzheimer, una enfermedad neurológica (todavía incurable) que afecta a más de 47 millones de personas en todo el mundo.

Su investigación, que contó con la colaboración de la Fundación IRCCS Santa Lucía y el CNR de Roma, apunta al área tegmental ventral (ATV), famosa por ser la sede de nuestro circuito de recompensa. Allí se produce la dopamina, el neurotransmisor vinculado con la coordinación de los movimientos musculares, el placer y los cambios de humor.

El estudio ha sacudido los consensos científicos: la falta de dopamina en el hipocampo es la que provoca la posterior pérdida de recuerdos.Cuando realizas algo satisfactorio como tener un orgasmo, fumar un cigarrillo, comer dulces o recibir notificaciones del móvil, el ATV libera la dopamina, que actúa de mensajera química para que te sientas bien. De esta forma, este neurotransmisor regula las emociones, el placer y la motivación para encarar el día, y su déficit es una de las causas de la depresión. Tanto el exceso como la deficiencia de esta sustancia química son la causa de varias enfermedades como el párkinson o las adicciones.

Muchos pacientes sufren depresión o falta de motivación durante el Alzheimer. (iStock)

Los síntomas del alzheimer van mucho más allá de la pérdida de memoria. Es muy posible que los enfermos empiecen a distanciarse de las actividades sociales que solían hacerles felices, ya sea ir al cine, comer con amigos o jugar con los nietos. Suelen reducir su entorno y ocupaciones a lo que realmente les hace sentir  cómodos, y esta reticencia se manifiesta a la larga en una creciente sensación de indiferencia. A su vez, cuando el olvido y los “te lo acabo de decir” forman parte de su día a día, es muy probable que surja una ansiedad relacionada con las pérdidas cognitivas.

Qué viene antes: la depresión o el olvido.

Con esto en mente, los investigadores buscaron evidencias biológicas y químicas de la asociación entre la motivación y la memoria o, lo que es lo mismo, la dicotomía entre qué fue antes, si el huevo o la gallina. Es decir, si alguien entra en depresión porque no puede recordar o si se olvida de las cosas debido a la depresión.

“La pérdida de memoria y la depresión son dos caras de la misma moneda”, asegura el director de la novedosa investigación.

Analizando los cerebros de ratones de laboratorio, D’Amelio y su equipo llegaron a una conclusión que ha sacudido los consensos científicos: como en un efecto dominó, la muerte de neuronas encargadas de la producción de dopamina provoca la falta de esta sustancia en el hipocampo y la posterior pérdida de recuerdos. Esto explica por qué el alzheimer viene acompañado de la pérdida de interés y a veces de depresión.

Los investigadores también aseguran que los cambios de humor asociados a esta patología no son tanto una consecuencia de su aparición, sino más bien una señal de alarma del inicio de la enfermedad.

El Alzheimer reclama siempre dos víctimas: el enfermo que la padece y su cuidador o familia. (iStock).

Para demostrar la asociación con la falta de motivación, los científicos rehicieron el mismo proceso con ratones de manera inversa. A estos animales se les restauró los niveles normales de dopamina y, como consecuencia, recuperaron los recuerdos y la motivación. Esto, por supuesto, no quiere decir que algo así tenga que pasar con los humanos. Lo que sí está demostrado es que, como segura D’Amelio en el estudio, “la pérdida de memoria y la depresión son dos caras de la misma moneda”.

El alzheimer es la forma más común de demencia que existe. Además, es degenerativa, por lo que su frecuencia aumenta con la edad. En total, más de 46 millones de personas sufren la enfermedad en todo el mundo y, si la tendencia continúa, en 2050 serán 131,5 millones.

EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD LLEVÓ POR LEMA ESTE AÑO “HABLEMOS DE LA DEPRESIÓN”

Entre el 8% y el 15% de las personas sufrirán depresión a lo largo de su vida

  • Padre Menni aprovechó esta fecha para aumentar el conocimiento en torno a esta enfermedad, que en 2030 se convertirá en la primera causa de discapacidad.

El pasado 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud que este año llevó por lema “Hablemos de la depresión”. El Centro Hospitalario Padre Menni de Santander está especializado en temas de salud mental, por lo que conoce en profundidad esta patología y su tratamiento. Por ese motivo, aprovechó esta fecha para movilizar la acción en torno a esta enfermedad, que es uno de los principales problemas de salud pública y que afecta a 350 millones de personas en todo el mundo. Se estima que entre el 8% y el 15% de las personas sufrirán depresión a lo largo de su vida y, según previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2030 se convertirá en la primera causa de discapacidad, por encima del cáncer, los infartos e incluso los ictus.

En España, en el contexto de la crisis se estima que un 20% de los pacientes que acuden a consulta de Atención Primaria presentan signos de depresión, y sin embargo alrededor del 50% no son detectados ni diagnosticados. Entre los años 2000 y 2013, según fuentes de la Agencia Española del Medicamento, las prescripciones de antidepresivos han aumentado en un 200%. Pero para los expertos, estos datos no corresponden necesariamente a casos de depresión reales. En Cantabria la prevalencia en un año es del 4,3% en varones y del 7,8% en mujeres.

Tratamiento eficaz

Más allá de la tristeza, si la persona con depresión no es tratada llega a verse afectada en su desempeño académico o laboral, así como en la participación en la vida familiar y comunitaria. En el peor de los casos, entre el 5-10% de personas con depresión puede acabar en suicidio. En España en la actualidad hay más del doble muertes por suicidios que por accidente de tráfico

Sin embargo, la depresión se puede prevenir y tratar de forma eficaz. El tratamiento de elección es la terapia psicológica, en los casos leves, y combinado con tratamiento farmacológico en el resto. Una mejor comprensión de qué es la depresión y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuye a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conlleva un aumento del número de personas que piden ayuda.

Esta enfermedad puede afectar a personas de todas las edades y condiciones, siendo especialmente vulnerables los jóvenes entre 15 y 24 años, las mujeres en el puerperio y las personas de edad avanzada, se ve agravada por acontecimientos vitales como la muerte de un ser querido o la ruptura de una relación, la enfermedad física y los problemas provocados por el alcohol y las drogas, la pobreza y el desempleo.

Desde su apertura en Cantabria, hace ya 60 años, el Centro Hospitalario Padre Menni ha atendido más de 1.000 casos de esta patología en distintos grupos de edad (infanto-juvenil, adultos y geriatría) además de otros servicios especializados de hospitalización completa, parcial y ambulatoria de carácter integral. La atención incluye igualmente el tratamiento especializado de la depresión secundario a otras situaciones (daño cerebral, patologías médicas, otros problemas de salud mental, trastornos adaptativos, etc.).

LOS ADOLESCENTES QUE ABUSAN DEL ALCOHOL PUEDEN SUFRIR ALTERACIONES EN LA MATERIA GRIS DE SU CEREBRO

Investigadores de la Universidad de Finlandia Oriental han detectado que los adolescentes que beben grandes cantidades de alcohol desarrollan un cerebro con menos materia gris, una región importante en la memoria, la toma de decisiones y el autocontrol, según los resultados de un trabajo publicado en la revista “Addiction”

El estudio fue observacional por lo que, según los autores, no se puede determinar si el consumo excesivo de alcohol sea responsable directo de este desarrollo atrofiado y, por tanto, podría estar causado por otros factores genéticos que, a su vez, serían los responsables de un mayor abuso del alcohol.

“Se ha visto que el uso de sustancias está relacionado con la exclusión social, problemas de salud mental y un menor nivel educativo”, ha explicado Noora Heikkinen, autora principal del estudio, que admite que un menor tamaño de materia gris puede causar problemas similares al contener la mayor parte de las neuronas del cerebro.

Para evaluar el efecto del uso de alcohol en el desarrollo de los cerebros de adolescentes, los investigadores estudiaron a 62 jóvenes que participaban en un estudio sobre bienestar de la juventud. Entre 2013 y 2015 los participantes completaron diversos cuestionarios en los que respondían a preguntas sobre su consumo de alcohol, similares a otros previos realizados cuando tenían 13 años.

De adolescentes, el 35 por ciento de los participantes podían considerarse grandes bebedores por consumir alcohol más de cuatro veces por semana o, en caso de beber menos días, hacerlo en más cantidad. Asimismo, los otros 27 participantes fueron considerados bebedores ligeros.

Ninguno de los dos grupos presentaba síntomas de depresión u otras enfermedades mentales graves, y ambos presentaban tasas similares de ansiedad, trastornos de la personalidad y consumo de drogas. Sin embargo, los granes bebedores eran significativamente más propensos a fumar tabaco que el resto.

Cuando sometieron a los participantes a una exploración cerebral para analizar su materia gris y otras estructuras que pudieran verse afectadas por el consumo de alcohol, vieron que los que bebían más tenían menos materia gris que el resto. En concreto, las regiones más afectadas eran la corteza del cíngulo anterior bilateral, la corteza orbitofrontal y frontopolar derecha, la circunvolución temporal superior derecha y la corteza insular derecha.

La sección frontal del cerebro, que ayuda a las personas a tomar decisiones, continúa desarrollándose hasta que las personas llegan a los 20 años, según ha explicado Samantha Brooks, profesora de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) que estudia los efectos del consumo de alcohol en adolescentes pero que no participó en el estudio.

De hecho, esto hace que los adolescentes tengan durante su desarrollo una “ventana de vulnerabilidad” que los hace más propensos a desarrollar problemas relacionados con el uso de sustancias.

imagen-adolescentes-que-abusan-de-alcohol_infosalus_europa-pressLa profesora Heikkinen admite que frenar el consumo de alcohol puede servir para aumentar el volumen de materia gris si se hace suficientemente pronto, mientras que si no se para algunos cambios estructurales “pueden ser irreversibles”, ha admitido.

 

LAS MUJERES TRABAJADORAS PRESENTAN MAS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL QUE LOS HOMBRES

imagen-de-mujeres-trabajadorasAsí concluye un estudio publicado en la revista Gaceta Sanitaria que analiza la prevalencia de estos trastornos en casi 8.000 personas

Depresión, ansiedad, deterioro social e hipocondría. Son algunos de los problemas de salud mental que manifiesta el 19,9% de las mujeres trabajadoras en España, frente al 13,9% de los hombres. Los problemas también son más frecuentes entre los autónomos y entre los trabajadores temporales o sin contrato.

El dato se extrae de un estudio que acaban de publicar autores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública en la revista Gaceta Sanitaria y que, a partir de la Encuesta Nacional de Salud de 2011, analiza la prevalencia de estos trastornos entre 7.396 personas de 16 a 65 años que trabajaban en el momento de realizarse la investigación.

El estudio observa que el 20,5% de los trabajadores y el 23,7% de las trabajadoras con problemas de salud mental presentan niveles altos de estrés laboral y que el 30,4% de los hombres y el 34,3% de las mujeres con este tipo de desórdenes manifiestan una baja satisfacción laboral.

Los problemas de salud mental también son más frecuentes entre los autónomos (19,2% de los hombres y 21% de las mujeres) y entre los trabajadores temporales o sin contrato (14% de los hombres y 19,8% de las mujeres).

Pero una de las conclusiones más destacadas de este estudio es que existen diferencias de sexo en cuanto a los factores relacionados con los problemas de salud mental en la población trabajadora.

Mientras en las mujeres influyen más los factores socioeconómicos, en los hombres cobran más importancia las variables relacionadas con la situación laboral.  En mujeres trabajadoras, por ejemplo, se observa una alta prevalencia de problemas de salud mental a medida que avanza la edad y entre aquellas que están en situación de viudez (29,9%) y de separación o divorcio (26,7%). También son más frecuentes entre las que tienen estudios secundarios (21%) y educación primaria o sin estudios (21,6%), y en las clase sociales más bajas (el 24% pertenece al estrato más bajo).

En cambio, en los hombres el entorno laboral es un factor determinante. Así, por ejemplo, los autónomos tienen el doble de probabilidad de sufrir algún tipo de problema de salud mental que los trabajadores por cuenta ajena con contrato fijo.

Se observa, además, un aumento de la prevalencia de desórdenes mentales en hombres a medida que aumenta el estrés o disminuye la satisfacción laboral. “Estos resultados muestran la necesidad de adoptar medidas políticas y sociales para promover la igualdad y reducir las diferencias de género en salud mental”, concluyen los autores del estudio.

El artículo original (en inglés) puede descargarse, aunque solo para uso personal, de http://gacetasanitaria.org/en/inequalities-in-mental-health-in/articulo/…

 

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